La piñata es una tradición que une culturas. Surgió en China, donde se rompía un gran buey de papel lleno de semillas para atraer buena cosecha.
En Mesoamérica, mayas y mexicas también colgaban ollas de barro llenas de regalos que se rompían con los ojos vendados.
Los frailes retomaron estas ideas y les dieron un sentido religioso: crearon la piñata de siete picos —los siete pecados capitales— que se vence con fe, voluntad y alegría.
La primera piñata navideña se rompió en el convento de Acolman, Estado de México.
Hoy, la piñata es indispensable en las posadas y en las fiestas de toda Latinoamérica.
